Cristina Savage

Cristina Savage (Connecticut, USA, 1979) afincada en Málaga desde 2003, es una artista multidisciplinar que basa su trabajo en la imagen fotográfica. En 1998, ingresa en el programa de bellas artes y arte dramático en Skidmore College, Saratoga Springs de Nueva York y en el 2002 se gradúa en BB.AA. Aun en el instituto, su inclinación por la creación la llevó a estudiar a clases de nivel universitario de cerámica y pintura en The School of the Museum of Fine Arts en Boston. Tras conocer y ser aconsejada por la directora del Museo de Williams College, Linda B. Shearer, quien formó a Savage acerca del movimiento feminista de los 70, la obra de Cindy Sherman (su ex secretaria), Las Guerrilla Girls, Ana Mendieta o Barbara Kruger (vecina de Shearer), también la anima a buscar trabajo en el Museo Picasso Málaga, donde continua hasta el día de hoy impartiendo y diseñando talleres.

Entiendo el arte como un proceso abierto a interpretaciones, más cargado de sentimientos y pulsiones que de fundamentos teóricos y académicos. Pretendo detectar y denunciar elementos del entramado social hegemónico, los cuales esquilman la presencia y poder de lo femenino.”

Su relación con la galerista Yolanda Ochando lleva a la artista a trabajar como presentadora en el programa cultural de ARTE TV, dónde conoce al Colectivo Villa Puchero Factory de Pedro Ocaña y comienzan cinco años de colaboración entre los artistas. Artista residente de La Casa Amarilla en Málaga, Savage ha realizado también proyectos artísticos y performances en Centre Pompidou, Ateneo y CAC de Málaga, Museo de Málaga, El Contenedor Cultural UMA, Art Marbella, CAAC de Sevilla y, ARCO, MNCARS, Miami Performance International Festival, entre otros, además de realizar proyectos de investigación pedagógica con la escuela de fotografía Apertura, Arcilla 3 y ser vocalía para MAV (Mujeres en las artes visuales).

Mi deseo es desarrollar un espacio en el imaginario colectivo que permita configurar reglas y códigos sociales hibridados, en el que las mujeres seamos capaces de elegir y trascender a nuestro propio género para encontrar una esencia, libertad, poder y disfrute, tanto personal como colectivo.”

Su trabajo artístico muestra todo un repertorio y/o etiquetas cuestionables en torno a la mujer, como parte del imaginario estereotipado y colectivo de nuestra cultura. ¿Eres la mujer que quieres ser? sería la pregunta más oportuna para hablar de su trabajo, que se centra en la liberación y opresión de la mujer, generando una cosmovisión en la que dota a la misma de fuerza, resistencia e incluso capacidad de re-memoria conectada a unos orígenes. A través de acciones, rituales y escenarios establece vínculos con el género masculino, la familia, los ancestros e incluso con fuerzas mayores procedentes de la naturaleza y el más allá.

Nadie te enseña quién eres. ERES –Eros-, y te vas creando a ti misma”



CONTACTO

OTROS ENLACES


PROYECTOS

HOME IS WHERE THE HEART IS

Constituida por dos propuestas diferenciadas: “Home” (el hogar) y “Heart” (el corazón), ambas son provocativas reacciones a la opresión/represión de la mujer contemporánea.

“Home” reúne una selección de fotografías que reflejan los lugares que, asignados por la sociedad, ocupa la mujer. La mujer que proyecta la obra de Savage (¿ama de casa o ama dominatrix?) se nos muestra fuerte y poderosa, rompiendo estéticamente esas reglas moralmente establecidas mediante una serie no exenta de humor, enfrentamiento y travesura reivindicativa.

En “Heart” encontramos el aspecto más emocional de la exposición: el peso insoportable del desprecio, de la imposición de obligaciones y de la falta de libertad de elección sobre la propia vida. Para ello, Savage se inspira en los personajes icónicos de San Sebastián, Ofelia y Dafne, mitos del sufrimiento que reflejan los sentimientos de la artista.

En este trabajo, Cristina intenta dar una respuesta sublimada a la violencia de genero psicológica que ha experimentado, para dar una voz a las víctimas de hoy y ser un ejemplo de que cómo se puede elegir mantener el estigma de víctima o decidir ser superviviente.

ESPOSAS

“Esposas” es una serie de 8 objetos intervenidos con pintura plástica y fotografía y una reproducción de tamaño grande de 8 fotografías a modo de collage digital realizada en 2017.

La serie de mujeres introducidas dentro de cajas de fresas, Espinosa, nace a partir de una performance casera realizada por Cristina Savage en verano del 2017, en la cual se ató, en un momento de desesperación una colección de caja de fresas que había acumulado. Savage se dio cuenta que las cuerdas de tendedero que había usado para atar las cajas de fresas a su cuerpo a veces cubrían dos letras, la “i” y la “n”, de Espinosa, la marca de fresas que empleaba. Lo cual cambiaba la palabra a “Esposa”.

A lo largo de tres días se disfrazó y transformó en 8 tipos de mujer, mientras se metía en una caja enorme que le había sobrado de su mudanza. Así generando una seria de fotografías de “esposas” que se encajaba dentro en las cajas de fresas, ya intervenidas previamente con la rectificación de la marca Espinosa, a Esposa.

Esta serie única de mujeres en cajas de productos se podría interpretar como esos bloques de edificios, hogares compactos y sobre poblados de esposas consumidoras de fruta del barrio.

En 2020, Cristina colabora en la iniciativa “Postales desde el confinamiento” de Yolanda Ochando Obra Gráfica con la pieza de mail art “Esposas por correo”, basada en este proyecto.

Esposas por correo, Vídeo

INTERÉS SOCIAL

En este apartado incluimos como fin de interés social la reflexión que cada una de estos actos performativos, registrados fotográficamente para poder tener constancia de ellos, supone en su realización, así como en la participación del público en los mismos. El deber moral de la amistad, la lucha por reconocer la adaptación escolar necesaria para un hijo con dislexia o la necesidad de limpiar el machismo de los museos, son valores que Savage pone en la escena social de esa manera ácida, irónica y mordaz con la que acostumbra a comunicarse con gestos e imágenes y que suponen a la vez testigo autobiográfico de la experiencia de la artista.

MIL MAGDALENAS PARA HACER AMIGAS

En la acción titulada “Mil Magdalenas para hacer amigas” Cristina realizó una performance de potente carga moral y visual, utilizando la narrativa auto escenificada y convirtiéndose en un uno de los arquetipos femeninos por excelencia de la iglesia católica: María Magdalena.

Savage, genera una crítica cultural en respuesta a la condición femenina impuesta por la iglesia católica al personaje de La Magdalena, convertida en pecadora. La libera y la convierte en amiga, como reza la Canción de Salomón 3 1- 4, del Cantar de Cantares, donde María Magdalena es convertida en un valiente discípulo que permanece junto a Jesús durante la Pasión.

En “Mil magdalenas para hacer amigas” y con esta imagen descontextualizada de María Magdalena buscando una pareja espiritual, como punto de partida, Savage revela su propia búsqueda: la amistad. Te invita a ser su amiga porque ella libremente puede elegir lo que desea.

Mil Magdalenas para hacer amigas” fue representada en 2017 en el concurrido barrio del SoHo de Málaga y en la Facultad de las ciencias de la educación en 2018.”

Hapenning En plena calle, invita a transeúntes y espectadores a que crucen descalzos un río de magdalenas para ser recibidos al otro lado por María Magdalena (la propia Savage), que con cuidado y delicadeza les ofrece una silla para su cansancio, lava sus pies en un cuenco con agua fresca y los seca con su cabello.

Esta performance nació tras un enfrentamiento entre la artista y la que fue profesora de uno de sus hijos con problemas de aprendizaje durante los dos años primeros años de su escolarización.

Su hijo disléxico sin diagnosticar, fue etiquetado como agresivo y su profesora especializada en educación especial y jefa de estudios del centro achacaba el comportamiento del niño a la separación de sus padres. Le aconsejó a Savage que debería cocinar magdalenas para todas las madres de los otros niños para que su hijo se integrará mejor en la clase.

Cada inicio de curso escolar, Savage ha tenido de que luchar para que la escuela publica de su hijo adapte los exámenes, las lecturas y las herramientas didácticas a las necesidades de su hijo. Jamás a regalado magdalenas a las madres ni al profesorado. La María Magdalena de Savage no está sujeta a pedir nada a cambio por sus magdalenas, regala su amistad porque es libre de poder y querer hacerlo.

Mil magdalenas para hacer amigas, vídeo

QUITANDO LO VIEJO

Este proyecto performativo es una acción llevada a cabo en MNCARS, CAAC Sevilla, CAC Málaga, Centre d’Art Pompidou Málaga, ARCO y ArtMabella, entre otros, y que pretende reivindicar el papel de la mujer en el arte, utilizando el artivismo como medio de acción directa frente a las instituciones que no incluyen a mujeres artistas en sus programas expositivos.

La artista hace su primera incursión en el Museo Centro de Arte Reina Sofía el 11 de enero de 2018. Savage, vestida con un uniforme blanco y con una bayeta en la mano, se hinca de rodillas por las salas del MNCARS para “limpiar las manchas de machismo” a la vista indiferente de visitantes y vigilantes.

En el contexto andaluz, y más específicamente malagueño, la joven artista Cristina Savage se ve impelida a limpiar los museos, como ella misma relata, después de asistir al curso “Género, Exclusión Social y Museos” impartido por Marian López Fernández Cao, en el Museo Picasso Málaga.”

Isabel Garnelo, en M-Arte y Cultura Visual

La siguiente acción de limpieza la realiza Savage, motivada en esta ocasión por los datos publicados por MAV (Asociación de Mujeres en las Artes Visuales), en ARCO 2018, donde solamente había un 25% de mujeres exponiendo. Repite la acción en Art Marbella, armada en este caso con los datos recopilados por ella misma, 27% de mujeres artistas frente al 73 % de hombres en la feria de 2018.

Como señala la propia artista, “el porcentaje de mujeres dentro de los museos y centros o ferias de arte, depende de la plantilla de limpiadoras”.

Isabel Garnelo, en M-Arte y Cultura Visual
Performance Savage y otras colaboradoras, equiparando metafóricamente el papel de limpiadoras frente a las mujeres que exponen en museos. Fotografías de Anabel Guzmán, Javier Palacios Prieto, Tonia Trujillo, David Burbano y Javier Vegas Álvarez en Museo Reina Sofía-MNCARS, CAAC Sevilla, Palacio de Altamira, ARCO y Art Marbella, así como en la acción en apoyo a la artista Marina Vargas frente al CAC Málaga.  

El 29 de noviembre de 2018, como nos cuenta la propia Savage, junto a Sara Sarabia, artista y galerista de La Casa Amarilla en Málaga, presentó el proyecto de la limpiadora en DataBeer, dentro del marco de actividades programadas para Talent Woman 2018, donde recibió un gran apoyo y el interés del público presente en la ponencia, especialmente cuando informó que tenía la intención de llevar la acción al Centro Pompidou de Málaga, invitando al público a que buscaran el nombre de alguna mujer en el folleto de la colección.

Esta acción, que aún sigue abierta, ha sido llevada, bajo el comisariado de Sara Sarabia, a la sala del Contenedor Cultural de la Universidad de Málaga.

El recorrido expositivo comienza en la primera sala del espacio con decenas de batas de limpiadoras colgadas de las paredes, los uniformes usados en las performances que Savage ha ido desarrollando en estos dos años. Junto a estas prendas se exhiben además dentro de bolsas de plástico las bayetas y los trapos con la suciedad que la artista ha recogido durante estas intervenciones. Las bayetas serán un elemento conductor en todo el proyecto, ya que en la segunda sala cobran protagonismo presidiendo el espacio enmarcadas, con los nombres recortados de creadoras culturales de referencia.

Ya no hay que desnudarse para ser una mujer expuesta en un museo, comenta Savage haciendo alusión a las tácticas urbanas de las Guerrilla Girls: “Hay que arrodillarse a limpiar. Terrorismo higiénico contra el machismo en el arte”.

Isabel Garnelo, en M-Arte y Cultura Visual